lunes, 14 de febrero de 2011

Dios, el amor, el castigo y el placer en la literatura occidental


Suponemos que gran parte de nuestros seguidores del blog "Liberen a los Libros" opinarán que "el día de los Enamorados", como la navidad y otras fiestas populares, no son más que antiguas estrategias de comercialización de productos de consumo masivo. Y si bien este hecho "es una verdad tan grande, que si lo escribieran en lo blanco del ojo con una aguja serviria de admonición para los que quieren aprender", como decían en las mil y una noches, También es cierto que el amor es energía, como cualquiera de los soportes que permiten el desarrollo del lenguaje en la comunicación, como este que hoy utilizamos para liberar a los libros.

Casi toda historia de la literatura de todas las culturas de nuestro pequeño planeta involucran al amor como un tema principal, junto a la muerte, la traición, la codicia y el hambre del conocimiento. Tal vez para nosotros, occidentales emparentados con la cultura judeo-cristiana, podamos hallar una de las explicaciones más hermosas de las relaciones entre el lenguaje, la comunicación y el amor gracias al apóstol Pablo en su primera epístola a los Corintios (1 CORINTIOS 13:8-13):

"...Si yo vengo a hablarles en lenguas humanas o angelicales, pero no tengo amor, vengo a ser como bronce que resuena o un címbalo que retiñe.

Si tengo profecía y entiendo todos los misterios y todo conocimiento; y si tengo toda la fe, de tal manera que traslade los montes, pero no tengo amor, nada soy.

Si reparto todos mis bienes, y si entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me sirve.

El amor tiene paciencia y es bondadoso. El amor no es celoso. El amor no es ostentoso, ni se hace arrogante.

No es indecoroso, ni busca lo suyo propio. No se irrita, ni lleva cuentas del mal.

No se goza de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor siempre será. Pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas, y el conocimiento cesará.

Porque en parte conocemos y en parte profetizamos..."

Texto que también podría ubicarse en los albores del género de la ciencia ficción, gracias a la frase final "porque en parte conocemos, y en parte profetizamos", que muy bien podría funcionar como una primitiva definición del concepto de "extrapolación." aplicado a la literatura de anticipación o ciencia ficción. Pero si bien es cierto que expresar que la tradición judeo- cristiana es madre de los sueños del futuro en la literatura, en una afirmación contradictoria, exagerada y temeraria, También es cierto, como aquella expresión de las mil y una noches, que lo que si nos ha dejado bien inculcado la tradición judeo-cristiana en nuestras culturas occidentales es que la idea del amor se encuentra estrecha e ineluctablemente vinculada con el sufrimiento. De allí que desde la agresión, el martirio y el castigo, hasta el padecimiento, la mansedumbre, o la flagelación y la autoflagelación, han sido utilizadas por artistas y poetas en occidente como iconografías de lo sublime, entendiendo la sublimación como el ofrecimiento a Dios de nuestras penas, para demostrar el amor que por Él sentimos.

Pero las mismas crónicas de los evangelios del nuevo testamento también nos contaban que Jesús de Nazaret decía que su padre, 'Nuestro Padre" no quería de nosotros muerte y padecimiento, como el antiguo Dios de los Semitas, y como único mandamiento, Jesús nos ordenó"

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado"

Nuestra historia Occidental ya cuenta más de dos mil años de sangrientas contradicciones, de sublimes sacrificios, de martirios educativos, hogueras revindicadoras, y por supuesto, esto también ha producido su expresiones en la literatura, que permiten al espíritu rebelde del ser liberar con gran violencia sus pasiones, por culpa de esta terrible represión e insoportables castigos para alabar al Señor...

Es por ello que con gran y afectuoso Cinismo les traemos para su disfrute una de las más conmovedoras novelas eróticas de Occidente: "La Venus de las Pieles" de Leopold Von Sacher-Masoch (Polonia, 1835-1895). De quien hallamos un modesto y concreto comentario en una de nuestras fuentes literarias:

"...Nació en 1835, en Lemberg, Galitzia (Polonia), en donde su padre era jefe de policía. Escribió la saga El legado de Caín a la que pertenece su libro más famoso La Venus de las pieles. Sus valores literarios fueron vastamente reconocidos por sus contemporáneos, pero lo que trascendió en la historia y llega a nosotros es su caso, el escándalo de sus apetencias sexuales: hacerse azotar y humillar por una mujer envuelta en pieles, firmar contratos que establecen su condición de esclavo, y la inclusión de un tercero en sus matrimonios. Ese es el tema de La Venus de las pieles. La suerte de Masoch es doblemente injusta, no porque su nombre sirva para designar el masoquismo, al contrario. Sino porque su obra cayó en el olvido, al mismo tiempo que su nombre se volvía corriente. Murió en 1895.

(aporte de lajime).. en "que de libros"


Feliz día de los Enamorados, para todos y todas!

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